“La poesía no sirve para nada

me dicen

Y en el bosque los árboles

Se acarician con sus raíces azules

Y agitan sus ramas en el aire

Saludando con pájaros

La Cruz del Sur

La poesía es el hondo susurro

De los asesinados

El rumor de las hojas en el otoño

La tristeza por el muchacho

Que conserva la lengua

Pero ha perdido el alma

La poesía, la poesía, es un gesto

Un sueño, el paisaje

Tus ojos y mis ojos muchacha

Oídos corazón, la misma música”

Extracto “La Llave que nadie ha perdido”, de Elicura Chihuailaf, texto “De sueños azules y contrasueños”, de 1995.

En un contexto crudo, sordo y mudo, el ícono del verso intercultural ganó el Premio Nacional de Literatura 2020. 

Este martes, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio reconoció a Elicura Chihuailaf con el Premio Nacional de Literatura 2020, lo cual se erige como un símbolo en la historia de este galardón, ya que se trata del primer poeta mapuche en adjudircarse este reconocimiento..

El premio fue otorgado por mayoría simple por un jurado que estuvo compuesto por Consuelo Valdés, ministra de las Culturas; Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile; Diamela Eltit, escritora y última galardonada con el Premio Nacional de Literatura; María Eugenia Góngora, académica, miembro de número y representante de la Academia Chilena de la Lengua; Jaime Espinosa, rector de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y representante del Consejo de Rectores; Adriana Valdés, ensayista y directora de la Academia Chilena de la Lengua; y María Isabel Lara Millapán, poeta mapuche, doctora en Didáctica de la Lengua y Literatura, y académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En la ocasión, los participantes destacaron a por su aporte a las letras nacionales y “por su capacidad de instalar la tradición oral de su pueblo en una escritura poderosa que trasciende a la cultura mapuche”. 

El poeta Elicura Chihuailaf a lo largo de estos cuarenta años ha publicado quince obras literarias de autoría individual y ha sido incluido en cincuenta antologías en todo el mundo. 

En el ámbito académico, ha participado en más de 36 textos escolares, ha recorrido decenas de universidades e instituciones en 4 continentes y su obra ha sido traducida a veinte idiomas. Desde ahí su poesía además ha sido fuente de inspiración para otras disciplinas artísticas: existen 12 piezas audiovisuales -entre ellas documentales, cortometrajes y especiales televisivos- más de 20 producciones musicales, 6 exposiciones de artes visuales, y 5 obras de danza y teatro, basadas en sus escritos.

La decisión también se dio en medio de un intenso debate. Esto, ya que desde la sociedad civil surgió la demanda respecto de que el premio debía reconocer a una mujer, sobre todo, considerando que, históricamente, el galardón había destacado a sólo cinco escritoras: Gabriela Mistral (1951), Marta Brunet (1961), Marcela Paz (1982), Isabel Allende (2010) y Diamela Eltit (2018).

El Premio Nacional es el máximo reconocimiento que otorga el Estado de Chile. Consiste en la entrega de un diploma, un monto cercano a los $22.000.000 y una pensión vitalicia mensual de 20 UTM.

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