Después de constatar que hubo violación hacia Antonia Barra, no se aplicó la prisión preventiva a Martín Pradenas. En concreto, el fallo de Tribunales sólo estableció arresto domiciliario, arraigo nacional y prohibición de acercarse a las víctimas. Un hecho doloroso que sin duda marcó la tarde del 22 de julio, pero que también impulsó a miles de personas a marchar para manifestar su repudio en distintas ciudades del país.

Los ventanales de la casa del acusado fueron quebrados en medio de gritos de manifestantes y de cientos de ojos que buscaban señales de vida al interior de la vivienda, pero parte de la pandereta de su patio fue echada abajo para brindar un escape a la familia hacia un lugar desconocido, a través de una camioneta que raudamente les brindó una salida.

Mientras cientos de personas marcharon en la capital de La Araucanía, otros también se sumaron en Concepción, Talcahuano, Arauco, Santa Bárbara, Nacimiento, Los Angeles, Valdivia, Puerto Montt y Punta Arenas, en rechazo a la decisión de la justicia y en apoyo a la memoria de la joven temuquense, cuya vida fue apagada por el dolor y tormento de la violación.

Fotografías borradas y celular destrozado

Estamos en medio de un cambio cultural, que tiene que ver con la reivindicación de los derechos de la mujer. Hoy estamos frente a un juicio, en el cual se comprueba el cargo de violación al acusado, se otorga el sobreseimiento de dos casos anteriores y no se declara prisión preventiva. ¿Crees que esto tiene que ver con un traspié en el espíritu de la Ley?

“El espíritu de la ley busca erradicar la violencia de género. La forma en que fue expuesta esta situación tiene que ver con aquello. Estamos suscritos como país la Convención Latinoamericana Belém do Pará, que insta a tomar todas las medidas necesarias para erradicar la violencia de género. Este caso, entendido como un abuso sistemático, podría caber dentro de este instrumento internacional”.

“Con el tiempo han cambiado las cosas y los Tribunales tienen que adaptarse a aquello, por lo tanto, la interpretación que se hizo sobre los delitos que están prescritos, por ejemplo, no concurren, por que entendemos que se produce la interrupción de la prescripción con la comisión de nuevos delitos antes de computar el plazo”.

¿Aportarán nuevos antecedentes en la apelación?

“Dentro de los nuevos avances investigativos que arrojó la revisión del computador del imputado, hubo más de 14 mil fotografías borradas, es decir, hubo un trabajo importante para borrar esa cantidad de archivos y eso se condice con una conciencia no muy limpia, a nuestro juicio. Sumamos a eso la destrucción de su teléfono celular, aunque sea la madre quien lo haya hecho, la persona que destruyó el celular se beneficia con aquello y que no se sepa lo que está en ese aparato. Ese celular, supuestamente destrozado, jamás fue entregado, nunca se vio, son sólo dichos; aparte, es contrario a la lógica que alguien se de el lujo de botar un celular de pisarlo y tirarlo a la basura sin querer salvar un chip o alguna parte de él, tu le cambias la pantalla o tratas de repararlo”.

“El acusado entregó al Tribunal un número nuevo, que no tiene fotos ni historia, sin ninguna evidencia”.

Inconsecuencia

En este momento, fuera de la casa de Martín Pradenas se ha reunido un grupo importante de manifestantes para dar cuenta del rechazo a la decisión del Tribunal y de la molestia social. Los medios han reaccionado de manera diversa, inclusive, se ha deslizado una supuesta responsabilidad de la víctima en los hechos. ¿Crees que se ha puesto el tema de manera inadecuada en el tapete público?

“Antonia despertó conciencia en muchas personas. Hoy, la reacción de las personas, es esperar justicia, pero si vemos que la justicia da por acreditada la existencia de un delito grave, por único que sea, y que ese delito tiene pena de crimen, que más encima ese delito no admite pena sustitutiva o beneficios para su cumplimiento, bajo qué supuesto o argumento tu lo dejas con medidas cautelares de menor intensidad que la prisión preventiva”.

“Hay una inconsecuencia, a nuestro entender, entre lo que se da por acreditado y lo que se resuelve. Hay una desproporcionalidad, que es precisamente lo que en términos técnicos buscamos, en la que la medida cautelar sea proporcional a la gravedad de la pena, a la naturaleza del delito y al número de víctimas que existen en esta causa”.

Se entiende que las redes sociales dan para mucho, pero en el caso de Antonia se ha deslizado la idea de responsabilizar a la víctima frente a su violación. ¿Cómo han asumido esta exposición?

“Ha sido áspero. Es doloroso para la familia escuchar y leer lo que se pueda decir de Antonia, no sólo por que era una niña de bien, que tenía derecho a divertirse, era sonriente, respetuosa con sus papás, muy educada, excelente alumna en la universidad. Ella jamás se podría representar con el prototipo que se busca instalar en ella, que sería pura diversión, en el que se le enjuicia porque bebió más de la cuenta. Esos argumentos, que el Tribunal acogió y que son, básicamente, retórica, no pueden ser el sustento de una medida cautelar en un caso de este tipo”.

“La defensa no ofreció ninguna desacreditación de los documentos, más que decir que algunos no se entendían o que no estaban bien hechos o muy largos, pero, en definitiva, son documentos oficiales que emanan de instituciones fiables, como es el Instituto de Criminalística de la Policía de Investigaciones, que se unió con el Cavas (Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales) y elaboraron un peritaje que establece la fiabilidad de los testimonios, que tienen sustento fáctico y que corresponden a experiencias vividas por ellas, sino que también se hizo un informe de vinculación, que reúne a todos estos casos, los analiza y establece de acuerdo a sus parámetros si existen conductas o perfiles sicopáticos en el imputado y establece el modus operandi y, entre otras cosas, uno no lo inventa, sino que son cosas que aparecen el los informes y uno espera que, ante esos informes, los Tribunales también le den el valor que merecen, lo cual no ocurrió en este caso, por eso está el acusado en arresto domiciliario”.

“Vemos gente en prisión preventiva por no respetar la cuarentena, por matar un animalito, y no podemos tener a una persona imputada por un delito de esta magnitud con arresto domiciliario”.

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